"Israel" sigue asesinando árabes pobres con el consentimiento de ese Occidente que andaba por ahí con el cuento de sus valores morales.
Para creer esos valores morales había que poner una venda en los ojos y no mirar al Sur. Olvidar las dictaduras impuestas, los recursos robados y las vidas arrancadas para cosneguir que las élites del Norte tuviesen unas sobras para estabilizar sus ganancias. Algo que llamaron sociedades del bienestar, el parche para controlar el ascenso del comunismo. Cuando entendieron que los partidas comunistas no eran un peligro y eso lo supieron a finales de los sesenta cuando los comunistas franceses se desentedieron de la Revolución del 68 y aceptaron acuerdos de mejoras para el pueblo por parte de la burguesía comenzaron la marcha atrás en la que seguimos actualmente pero ahora cuesta abajo y sin nada que oponer a este regreso del fascismo.
Un fascismo asesino, que no duda en armar a "Israel" en sus crímenes de lesa humanidad justificando este crimen con teorías sobre el derecho a defenderse y llamando a las zonas civiles atacadas " zona de acción de Hamas" o Bastión de Hesbollah.
El sur de Beirut: no es un bastión de Hezbolá. Es un barriohabitado
Ver el sur de Beirut, el área conocida como Dahiya, como un fuerte de Hezbollah le da a "Israel" licencia para usar fuerza masiva y atacar toda infraestructura civil como algo inevitable en la confrontación en curso.
Los bombardeos israelíes contra la zona sur de Beirut se convierten así en acciones bélicas en la guerra "Israel- Hezbollah" y los civiles simplemente estaban allí. Como en Gaza donde los civiles simplemente viven ahí.
El estribillo del ataque selectivo en el “corazón del bastión de Hezbollah en Beirut” se repite en la propaganda sionista y pasa directamente a la propaganda occidental. Una narración que evoca imágenes de una operación dirigida contra un complejo militar bien protegido, algo parecido al Pentágono.
Pero Dahiya es un barrio con sus tiendas, sus cafeterías, sus centros de trabajo, sus casas con familias.
Casi siempre, cuando informan noticias del sur de Beirut, los medios occidentales repiten como loros "el bastión de Hezbollah"
"Israel" asesina civiles y luego culpa a Hezbollah por las muertes que causan Como han culpado a Hamas de todos los crímenes cometidos y que siguen comentiéndose en Gaza.
La estrategia incluso tiene un nombre: la Doctrina Dahiya, acuñada después de que "Israel" casi destruyera esa zona en la guerra de 2006 contra Hezbolá. Dahiya se convertiría en la justificacion para exterminar habitantes de zonas que quiere colonizar. Eso es hoy más evidente que nunca en la hoja de ruta para la actual destrucción total de Gaza
Pero Dahiya es un conjunto de barrios mayoritariamente musulmanes chiítas en las afueras de los límites de la ciudad de Beirut, donde viven cientos de miles de personas. Está mucho más densamente poblada que la capital propiamente dicha. Dentro de Dahiya hay varios campos de refugiados para palestinos y otros grupos, y está mucho más densamente poblado que los municipios que lo rodean
En la década de 1980, durante la guerra civil de 15 años, la zona fue objeto de masacres por parte de paramilitares cristianos libaneses de derecha apoyados por "Israel" Luego, Dahiya sufrió otra gran masacre en 2006, cuando fue sometida a un bombardeo israelí masivo durante la guerra entre Israel y la resistencia libanesa.
Aunque el nombre 'Doctrina Dahiya' se acuñó más tarde; inmediatamente después de la guerra, los oficiales militares israelíes hablaron abiertamente sobre su enfoque hacia Dahiya y declararon explícitamente que era su intención no distinguir entre infraestructura civil y militar
En una entrevista de 2008, el general israelí Gadi Eisenkot, que ayudó a formular la doctrina, dejó claro que los ataques desproporcionados a la infraestructura civil eran parte de una estrategia, no un efecto no deseado
"Aplicaremos una fuerza desproporcionada y causaremos daños y destrucción inmensos. Desde nuestro punto de vista, no se trata de pueblos civiles, sino de bases militares."
Las vidas libanesas son prescindibles en la lucha contra Hezbollah, simple y llanamente, aunque, en realidad, más que prescindibles, son necesarias. Las repercusiones de este cambio explícito son aún más evidentes en lo que está sucediendo en la Franja de Gaza, donde toda la infraestructura –escuelas, hospitales, iglesias, mezquitas, centros de prensa... – ha sido tratada como objetivos militares.
El resurgimiento de la Doctrina Dahiya en el Líbano utiliza la misma lógica: cualquier cosa que tenga que ver con Hezbollah se convierte automáticamente en un objetivo militar en el sentido más amplio posible
La lógica de esta narrativa es clara: borrar la existencia de lugares, ciudades, pueblos y barrios como Dahiya, que ya no se consideran centros de población animados, con complejidades políticas como muchos otros lugares, sino como cuevas en donde se esconde la resistencia de Hezbollah
Comentarios
Publicar un comentario