Comienza el juego de las alianzas y los movimientos.
Amenazas para mostrarse fuertes. Todos saben lo que está en juego.
Desde aquella campaña mediática sin precedentes de la operación especial rusa en Ucrania los formadores de la opinión pública nos han hecho creer que todo está controlado.
Nos han dicho que tenemos enemigos, con un marketing casi religioso. Está ahí. Es cruel, no se puede negociar con él. Es pura maldad, pero nosotros, los buenos, estamos aquí para que todo vaya bien. Somos el Occidente colectivo, el dios bíblico y ellos son la bestia, los otros.
El juego de las amenazas es solo eso, una carta que todos llevamos sobre la manga y que nadie va a sacar, nos decían.
Pero en estos tres años hemos visto lo que realmente se esconde debajo del títere Zelensky y del ganster Netanyahu: el Occidente neoliberal está vivo, pero en decadencia.
Está en decadencia económica, en decadencia tecnológica y en decadencia moral (quien no vea el doble rasero para medir el bien y el mal, según de donde provenga, es porque ha hecho de la ceguera su modo de vida) y está en decadencia militar.
Y es la decadencia el asunto. La tentación de seguir siendo, de demostrar que se sigue siendo es grande.
La narrativa de "apoyo incondicional a "Israel" " mientras el ente de ocupación comete crímenes de lesa humanidad es insostenible ante la visión de imágenes de niños despedazados y mutilados, mujeres y hombres asesinados y colonos parando camiones de ayuda humanitario o barcos de recreo para observar la belleza de la destrucción entre bombas y hambre de Gaza.
El apoyo a "Israel" tiene las mismas riendas que el apoyo a Ucrania. Evitar la decadencia y la caída.
"Israel" tiene que sobrevivir para que sobreviva Occidente aunque cueste millones de vidas de inocentes. Son otras tantas más entre las vidas que se arrebataron antes para mantener el podio.
Hay muchos millones de personas en el mundo que ya no sirven al sistema, las guerras son perfectas para equilibrar el asunto.
El afán por proteger a "Israel" lleva la no ocultación de sus crímenes, sus bombardeos son poder. El mundo se entera de lo que puede hacer Occidente todavía. Y lleva, sobre todo, a la ocultación de sus debilidades. Esto es realmente lo que importa. Que no se sepa que el "invulnerable " Tel Aviv está flaqueando.
Después de la lluvia de misiles del 1 de ocubre y del comunicado por parte de Irán de que habían llegado al noventa por ciento de sus objetivos, muchos se esforzaron en garantizar que " todos los misiles fueron interceptados ", incluso cuando las imágenes mostraban las explosiones que eran prueba factible de lo contrario.
"Israel" es una creación de Estados Unidos y Occidente y como tal debe venderse como un producto de una superioridad absoluta y devastadora.
Occidente, Estados Unidos, nosotros frente a ellos. Pero ¿ quiénes son ellos ?
Irán, líder del mundo musulmán chiita (200 millones de personas...) y su eje de resistencia, Yemen, Siria, Irak, Afganistán, Pakistán , Libano y Palestina .
Ninguno de ellos tiene un arma nuclear, por lo que su poder de “disuasión” sigue siendo exclusivamente “convencional”. Irán anda en ello, probablemente ese sea el tema de su aliado en los BRICs, Rusia.
Esa carencia es la que ha impedido que reaccione a los contínuos ataques y provocaciones de "Israel": "asesinato selectivo" de varios científicos y generales de Pasdaran, el bombardeo de la embajada en Damasco, el asesinato de los jefes de Hamas y de Hezbollah... "Israel" pretende decir al mundo "Irán ladra pero no muerde y cuando muerde sus dientes no pueden atravesar nuestra carne."
El "eje de resistencia" es el eje del mal, "Israel" tiene derecho a defenderse del eje del mal porque en el mal no hay democracia sino teocracias y las mujeres usan velos, y los homosexuales perseguidos. De nuevo el uso de las luchas de colectivos como propaganda a favor de los buenos y contra los malos. Y "nosotros" - todo el Occidente colectivo - somos el bien, contra Irán, el país malo con las mujeres y con los homosexuales, la teocracia de los ayatolás, el reducto medieval islámico. El Líbano y Gaza son solo césped que hay que cortar, demasiado pequeños para ser un escollo en el camino. Sin Irán no son nada. Su resistencia sin armas y apoyo de un gran estado no tiene futuro.
Netanyahu va chuleando por ahí de que su objetivo es "liberar a ese pueblo de sus líderes teocráticos".
Todos sabemos lo que pasa cuando Occidente entra en un país hablando de democracia...Tal vez anda buscando un nuevo Shah que devuelva a ese país al redil y a su destino como surtidor de gasolina gratis para la industria occidental.
El fundamento histórico de esta narrativa es muy concreto: el mundo musulmán ha estado dividido entre sunitas y chiítas durante 1400 años. Una división que a menudo desembocó en guerras sangrientas, en las que todo hay que decirlo, Occidente ha estado muy presente y ha sabido encender el fuego que era preciso encender.
El avispero islámico llamaba la prensa Occidental a las diferencias entre estos dos grandes grupos dentro del Islam. No hay que tener mucha memoria para recordar lo que buscaba cuando nos hablaban del avispero de los Balcanes. El vocablo sirve para todo, para un roto y para un descosido.
Los regímenes árabes suníes (Arabia Saudita, Egipto, Jordania, etc.), son definidos amistosamente como "moderados" para subrayar su acomodación fundamental con Occidente. Todos aceptaron a "Israel" y le dieron la espalda al destino del Pueblo palestino.
Esperar de ellos iniciativas militares antiisraelíes sería una ilusión, o no.
"Follow the money"
Frente decadencia económica y tecnológica de Occidente brilla China.
Los palestinos de Cisjordania y Gaza son 97% suníes, el resto cristianos y de diversas iglesias. Y ningún comentarista profesional advierte la "extrañeza" de ver a los suníes defendidos -incluso con armas en la mano- casi sólo por chiítas (incluidos los hutíes de Yemen).
La teoría del avispero se les cae aquí aunque traten de hacernos ver que es algo puntual, de grupos dolidos por la guerra que solo quieren atacar a Occidente; pero por mucho que traten de ocultar no hay que ser muy astuto para ver quién anda en negocios con el grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica): Etiopía, los Emiratos Árabes Unidos, Irán, Egipto y Arabia Saudita, mientras que Argentina se retiró de él tras la elección del fascista Milei (que hundió su país nuevamente al hambre y a la "dolarización" de la economía, es decir, a la servidumbre a los EE.UU.).
No es normal tener las fuentes de riqueza en un lado y luchar de parte del otro.
Los nuevos miembros son todos musulmanes en distintos grados: el país chií más importante (Irán, de hecho), y luego tres países suníes (el líder Arabia Saudita, Egipto y los Emiratos), más un país de mayoría cristiana. con una importante presencia musulmana (33,9%), mayoritariamente sunita.
Es decir, los países líderes de ambos frentes islámicos están hoy incluidos en un sistema de alianzas económicas que pretende ser una alternativa al Occidente neoliberal. Obviamente, las profundas diferencias y desconfianzas persisten en la tradición clásica de Oriente Medio, pero para aquellos que conocen la importancia del principio heurístico "seguir el dinero" es sin duda un cambio trascendental. (¡después de más de mil años!).
En la próxima cumbre de los Brics, en la ciudad rusa de Kazán, debería formalizarse la entrada de Argelia, Bangladesh, Bahréin, Bolivia, Venezuela, Vietnam, Cuba, Honduras, Indonesia, Kazajistán, Kuwait, Marruecos, Nigeria, Palestina , Senegal y Tailandia. .
Como puede verse, el grupo es - "religiosamente hablando" - bastante heterogéneo, una señal de que la economía y el enfoque ventaja mutua, lo contrario de la política de robo de los EE.UU., el FMI y la Unión Europea, siempre recompensan incluso creencias metafísicas más diferentes.
Bangladesh es 90% musulmán, casi todos suníes. Bahréin tiene una mayoría chií y una minoría sunita, además de una importante presencia cristiana. Indonesia es notoriamente el país islámico más grande del mundo (275 millones), el 86% de los cuales son musulmanes suníes.
Hace un par de semanas también solicitó la entrada Turquía, 88% musulmana suní (el resto chiíta, con varias minorías cristianas ortodoxas y no ortodoxas).
Dos detalles diplomáticamente relevantes. Turquía y Arabia Saudita –los aliados islámicos más fuertes de Estados Unidos en la región– fueron los primeros en abandonar el plenario de la ONU cuando Netanyahu subió al escenario para declamar su delirio. La propia Arabia Saudita, protagonista de los "Acuerdos de Abraham" que debían normalizar las relaciones entre los "árabes moderados" y Tel Aviv, puso el nacimiento de un Estado palestino como condición para el reconocimiento de Israel .
Hace dos días Erdogan afirmó en televisión que Naciones Unidas debería autorizar el uso de la fuerza para detener los ataques de Israel en el Líbano y Gaza , y también pidió la unidad de los países musulmanes en apoyo a los "hermanos" .
Es posible que no hablen de ello en los periódicos ni en la televisión. Pero la mayor parte del mundo está presionando y llamando a la puerta para que Occidente ponga fin a su doble rasero de mierda según el cual una masacre de 1.000 personas, ni siquiera investigada pues Hamás acudió a coger rehenes e "Israel" usó la doctrina Anibal de rehén muerto es mejor que rehén vivo, vale más que un genocidio con 42.000 muertes por bombardeos o armas de fuego, hasta ahora, sin contar las que no se encuentran bajo los escombros, los que cayeron por hambre, sed o enfermedades derivadas de la destrucción total de las infraestructuras civiles.
Si lees las resoluciones del Parlamento Europeo o del Departamento de Estado de Estados Unidos comprendes que siguen aferrados a un pasado que se fue, que siguen creyendo que los ingredientes son suyos mientras el aceite chisporrotea ya en la sartén.
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