Europa en danza o la labor de los intelectuales a favor de la guerra


Fui una vez a una conferencia de Fernando Savater en Elche.  Su discurso era tan banal que me pregunté si nos estaba tomando el pelo a los que acudimos.

 Pero no, el tipo se tomaba en serio la cantidad de sandeces que soltaba sin apenas darnos un respiro.

Fernando es nuestro filósofo patrio con un curriculum inmejorable en el que entra el haber sido victima de un atentado de ETA, del que habla constantemente como un militar en horas bajas habla de sus medallas de guerra, y entra su puesto de intelectual del sistema democratico español.


No puedo evitar volver a  esa obra maestra de Gramsci  “Cuadernos de la cárcel” donde analiza la naturaleza de la clase intelectual.

"Los intelectuales tienen la función de organizar la hegemonía social de un grupo y su dominación estatal, es decir, el consenso dado por el prestigio de la función en el mundo productivo y el aparato de coerción "

  El filósofo escribe en un artículo rembombante titulado "Europa en danza" 
 "Hay que ser un bobo mayor para no haber visto desde el día menos uno –desde la mismísima fagocitación de Crimea– lo que nos jugábamos en Ucrania"

 "Fagocitación de Crimea" y "lo que nos jugamos en Ucrania" da ya una pista de por donde pisa nuestro intelectual y quienes no creemos en ese discurso porque hemos hecho algo más que quemar a Dostoievsky somos "bobos", gente inocente que ha sido engañada por el maléfico Putin y embaucada por Trump.

Unas referencias a Marco Aurelio para que veamos que es muy listo y la presentacion de Churchill ( para qué recordar que Churchill fue uno de los mayores genocidas de la Historia) como el salvador de Europa nos hacen entrar en el calor guerrero del artículo. 

 "A pesar del coraje de Churchill, la guerra contra Hitler se ganó gracias a la intervención norteamericana, como había sucedido antes en la Primera Guerra Mundial. Fueron los jóvenes yanquis los que regaron generosamente con su sangre las playas de Normandía y salvaron las libertades de los europeos, que habían mercadeado con ellas en Múnich"

La generosa sangre yankee. 

   Se olvida contar las vidas perdidas en la Unión Soviética, la gran victoria rusa sobre los nazis y  se olvida que los yankees llegaron cuando consideraron que solo tenían que poner la puntilla para controlar la reconstrucción de la Europa destrozada por la guerra. 

 Pero puestos a ser un intelectual al servicio del poder, hay que distorsionar la historia porque la maldita historia siempre viene con asuntos turbios que pueden despertar al menos una duda.


  Sin el menor pudor, perdido todo en la asignación del fin d ela guerra mundial a la "sangre yankee" nos restriega su amor poir Reagan, Wojtila y Gorvachov. Solo los imbéciles no entendimos a esta triada.  

 El señor Savater es un buen empleado de la cadena de mando europea y se lanza al belicismo recubierto de palabrería,  recomendado para seguir siendo un intelectual de barriga llena  mientras los europeos alimentados por  reality shows, los talk shows y las sustancias psicotrópicas  parecen no enteresarse de lo que puede significar ver caer un misil en la plaza de su pueblo.

  Savater no habla de la falta de recursos en los hospitales, ni en las escuelas,  ni de las pensiones que no pueden cubrirse, solo se deleita calentando el ambiente para que amemos las bombas de racimo.

La tarea de los intelectuales profesionales  es hacer que el monstruoso aumento del gasto público para fines militares sea atractivo, fascinante y también razonable y debe hacer razonable que la pax europea tan proclamada y alabada ha terminado y hay que prepararse para una guerra inminente.

. Savater, como todo intelectual de chalet que se preste, debe atacar  a Donald Trump, porque ya no quiere destruir a Ucrania ( no porque pretenda hacer un centro de atracciones en Gaza)  y como no, considerar a Putin el Hitler moderno.

Tranquilo, Fernando, no  tenemos un Churchill que reclame sangre, sudor y làgrimas, pero tenemos a la  tía Úrsula que se encargará de  usar todos los dineros en armas de guerra para que los aguerridos pueblos europeos vayan a luchar a las estepas rusas.


PD. Ah por si alguien ha pensado que el Destino Manifiesto es un plan abiertamente imperialista y belicoso, es de nuevo un estúpido que no ha entendido nada de nada. 

  Fernando lo sabe mejor que nadie, y no se lo cuestiones porque él ha leído a Marco Aurelio y tú no

"Pero el retorno de Trump a la Casa Blanca pone en duda el combativo Destino Manifiesto que convirtió a los USA en flagelo de las expectativas totalitarias"

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