No parece que nada haya cambiado tanto. Seguimos con sofistas en las tribunas, convirtiendo en héroes a villanos y hundiendo a quienes quieren paz y libertad, justicia e igualdad.
Los románticos alemanes llamaron ese poético O tempora o mores "zeitgeist" Todo lo que caracteriza una época.
Pensaba que era una broma de la Inteligencia Artificial de esas que inundan las redes haciendo que la gente crea que puede ayudar a parir a una osa polar en un ambiente aséptico y salir con un osito en brazos como un peluche vivo. Pero no, Trump ha compartido un video sobre la Riviera de Gaza.
Un video horrible y chabacano, donde el genocidio de "Israel" sobre el pueblo palestino se transforma en un festival morboso de bailarinas lascivas a las que se lanza el apetito viril del imperialismo.
Entre los escombros de Gaza, entre los huesos de sus habitantes y los gritos de dolor de todo un pueblo, Trump levanta rascacielos y centros turísticos para yankees ricos e israelíes millonarios.
En la Riviera de Gaza no hay palestinos solo un escenario de terror vendido como algo glorioso. "Eh, palestinos, dejen de llorar por tierras perdidas, suban al tren del presente, sean camareros y limpia retretes en la Riviera yankee de Gaza"
¿La Riviera de Gaza es el espíritu de los tiempos?`
¿Esa vulgaridad monstruosa, esas nuevas Vegas de plástico y purpurina es un indicador de lo que se avecina
Lo que se avecina es una pesadilla.
El liberalismo norteamericano, que pasa del poder imperialista “neoliberal” basado en la falacia del libre comercio global adornado con etiquetas robadas a colectivos que han sufrido como nadie el neolibralismo- gran ironia gayfriend, negrofriend, animalfriend ) a un poder imperialista oscuro que busca una nueva acumulación capitalista basada en el aislacionismo y el proteccionismo y el totalitarismo liberal que ya no necesita condecoraciones ideológicas humanitarias.
Ahora es tiempo de "hablar claro" y hacer la guerra sin florituras y atacar sin piedad ni miendo a las consecuencias al mundo multilateral que emerge imparable.
La iniciativa de Trump destinada a cerrar el conflicto ruso-ucraniano porque sabe que Estados Unidos esta perdiendo la competencia con China, en todos los aspectos, militar y de inteligencia artificial, y quiere movilizar el máximo de recursos posible contra Pekín, incluso reduciendo la presencia estadounidense en Europa.
Ucrania es una carga de la que hay que deshacerse y Trump está dispuesto a sacrificar a Zelensky quien ya es solo un titere de saldo.
La línea política de Trump dirigida a resolver el conflicto en Ucrania deriva esencialmente de la victoria militar de Rusia, de la derrota de todo el frente político, económico y militar, EE.UU.-OTAN-Gran Bretaña-Unión Europea.
Si Rusia no hubiese ganado esa guerra, Trump estaria probándose el traje de emperador mundial para entrar en Moscú.
EEUU ha invertido unos 370 mil millones de dólares para doblegar Rusia, la UE unos 200 y Gran Bretaña 5. No han cosechado más que derrotas.
Eso lleva a la "nueva América" a cambiar de frente para recuperar fuerzas y acumularlas para el objetivo histórico de EEUU: atacar a China y para ello ha pensado que es mejor tener a Putin al lado.
Los observadores políticos internacionales subordinados al
El asesor del Kremlin, Dmitri Suslov: “Trump quiere fortalecer la hegemonía estadounidense, el dominio del dólar, socavando la institución global antihegemónica más fuerte e importante, los BRICS. Sacando a Rusia del grupo, pero esto va en contra de los intereses de Rusia, que tiene en la consolidación de Eurasia una de sus principales prioridades estratégicas. No permitiremos que nuestras relaciones con China, Irán y Corea del Norte se dañen. Estados Unidos sigue siendo nuestro adversario; no venderemos las relaciones que han asegurado nuestra supervivencia durante los últimos tres años. ¿En nombre de qué entonces? Trump no estará allí para siempre”.
El proteccionismo de Trump y la guerra arancelaria -vías económicas que no son una novedad histórica, sino una constante del capitalismo- son funcionales al fortalecimiento de EEUU y, sobre todo, durante una pausa de "paz", del propio complejo militar-industrial norteamericano, en preparación de la emboscada final contra Pekín, pasando por Taiwán.
El mismo “pacto de sangre” entre Trump y el quinto capitalismo estadounidense (no sólo Elon Musk, sino todo Silicon Valley, más Amazon, más todas las multimillonarias cadenas de suministro de Inteligencia Artificial y criptomonedas) favorece un nuevo imperialismo estadounidense inclinado, junto con su propia vanguardia productiva, a la organización de un capitalismo global de vigilancia, de la “avatarización” a nivel planetario de sus clases dominantes y de la “androización” las metrópolis mundiales a transformarse en lugares infinitos de lo efímero y de la metamorfosis humana, del sentido común y de los pueblos del mundo.
Con la guerra final contra China como motivación de cada nueva transición política, económica y militar transitoria.
En cuanto a la Unión Europea, atacada por Trump a quien ya no le interesa nada de esos estirados, ha sido excluida de todas las negociaciones sobre Ucrania y ha recibido aranceles del 25% sobre sus productos a EEUU, es solo un aparato decadente que trata de resistir armándose.
Poco o nada se podía esperar de este engendro con una moneda única que ha servido para que los países ricos del Norte colonicen los pobres del Sur.
La UE es lo que es desde su nacimiento.
Nunca fue un plan de colaboración entre pueblos. Todo lo contrario, fue una asociación de las elites, que se lanzaron como buitres a recoger los restos de la URSS para garantizarse una nueva acumulación capitalista mediante la demolición, a escala continental, de los salarios, los derechos y el Estado del bienestar.
Hoy nos encontramos ante una paradoja dramática para los pueblos de la UE: la UE es, al mismo tiempo, un enano político, una gran nada histórica pero sentada sobre su pasado imperialista, sedienta de sangre.
Sólo la UE quiere continuar la guerra contra Rusia, incapaz de comprender el inmenso peligro que supone desafiar, a nivel militar y sin EEUU a su lado, a un país imbatible como Rusia.
De fuentes ciertamente no prorrusas llegan datos extremadamente alarmantes: la UE ya ha invertido 574,5 mil millones de dólares en rearme
Un impresionante giro bélico europeo
El liberal conservador ganador de las últimas elecciones en Alemania, Friedrich Merz, ya ha hablado de un gasto alemán en rearme de 200.000 millones de euros, dando alas al militarismo alemán clásico
Vamos hacia la tragedia como reses al matadero.
La Unión Europea solo tiene un punto de unión hoy: las arengas a la guerra.
Un Macron neurotico ante su hedor cadaver politico, ofrece el escudo nuclear francés.
Las colonias del Sur de la UE solo dicen "Como mande el señorito" en Bruselas.
La lucha contra el imperialismo “trumpiano”, por la salida de la OTAN y de la UE, junto a los BRICS y en defensa de los intereses concretos de los trabajadores y de las masas trabajadoras apareceran, no lo dudemos
Esto no es una leyenda revelada sino una constatación científica de como funciona la historia.
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